CUADERNOS CONTRAHISTORIA LOCAL

cubiertapromoYa tenemos copias disponibles del primer volúmen de los Cuadernos Contrahistoria Local. Para pedidos podéis escribir a: bslatormenta@yahoo.es.

15,5×23 cm, 84 pgs. en papel ahuesado de 80 grs.
PVP 3,50 euros
P.distribución 3 euros
 

Editorial.

Echar un vistazo a la abundante bibliografía existente sobre Aranjuez, su historia y su entorno, es una tarea que puede causar cierta sensación de monotonía. Ante una más que visible abundancia de contenidos y temáticas tratadas en el espectro de trabajos sobre el municipio de Aranjuez, encontramos una evidente pobreza, ciertamente sintomática, de perspectivas metodológicas y de orientación investigadora. En el ámbito de la historiografía y su catálogo de trabajos sobre el entorno ribereño, lejos de despertarnos de este letargo, el oficialismo más lineal copa todos los caminos de tan deseada apertura.

La Historia no es una disciplina objetiva y aséptica. Por mucho esfuerzo que las diversas escuelas historiográficas, desde el positivismo hasta el marxismo “ortodoxo”, hayan demostrado por hacer de la Historia la Ciencia del Hombre con mayúsculas, situándola al mismo nivel que la física o las matemáticas, lo único a lo que han llegado es a utilizar la disciplina de forma profundamente ideológica. La ideología, tal y como ya la definió la sociología del conocimiento, en tanto que falsa conciencia, contruye la realidad y el fenómeno a explicar a priori. Desde unas premisas bien definidas, aborda la realidad y la manera de conocerla simplemente para confirmar o enrejar a ésta dentro de aquellas. Por eso la Historia ha sido una de las armas preferidas de la clase dominante para ejercer su control en el conflicto de clase.Un buen ejemplo de esto fue la manipulación ideológica que el nacionalismo burgués desplegó en todo el Siglo XIX. Pero del mismo modo, las tergiversaciones del leninismo y la III Internacional con respecto a los trabajos de Marx, supusieron no sólo la vulgarización hasta el ridículo de muchos trabajos históricos que se pretendían serios, sino que poco o nada ayudó para avanzar en las tareas de la emancipación social, la abolición de la sociedad de clases y por tanto del Estado y el Capital. Ideología y oficialismo generalmente siempre han ido de la mano. Esconder las miserias de la dominación, viniese de donde viniese, era la consigna que ya partía de la mayoría de escuelas y facultades que conformaban la conciencia de l@s historiador@s.

Queremos desaprender una historia para aprender la otra, la de la rebelión contra las distintas formas de poder, contra cualquier forma de explotación y de dominio, la de la libertad que desborda los cauces asignados por el amo. Y sin confundirla con la ideología, ni con la repetición crédula de cuatro verdades estereotipadas, ni con la nostalgia de un pasado mítico, ni con el mito del progreso(1). Por tanto, una contrahistoria capaz de señalar no sólo las imposturas de la historia oficial, sino apuntar directamente a las raíces del sometimiento y la servidumbre, sus causas históricas y los modos que el devenir histórico han proporcionado para su superación. Aportar aunque sólo sea una mísero grano en la tarea de sepultar al Viejo Mundo, es el horizonte que mueve a esta publicación y los escritos que recoge. Somos conscientes de la apremiante necesidad de encarar los problemas generados por la desmemoria generalizada, de intervenir en un decurso de los hechos que a día de hoy sólo huelen a desastre, y por supuesto, rescatar del olvido aquellos momentos en los que la rebeldía se ha materializado en Historia, sin adjetivos, momentos en los que la vida de las personas ha merecido llamarse así por la intensidad de sus arrebatos, haciéndose primera persona libre y dueña de sus asuntos, y no mero instrumento del poder. Combatir la desposesión a fin de cuentas.

Aranjuez, durante varios cientos de años, ha sido prácticamente una isla en el tiempo, una paradoja utópica de la Historia, en la que el proyecto de la dominación trabajaba al unísono con el ser de este pueblo. Parar el cambio era la consigna, y por tanto, construir un modelo ideal de territorio hecho a medida de la monarquía, y de las elites al fin y al cabo. Y así ad infinitum, por siempre jamás, sometido todo un pueblo y sus gentes a la voluntad del poder y sus deseos. Por lo que en este contexto, hemos de reconocer lo abiertamente dificultoso de encontrar en la literatura disponible, no ya algún trabajo medianamente crítico con esta situación crónica, sino que de pasada enuncie o señale a los culpables de la parálisis histórica de Aranjuez y su comarca. La escasa conflictividad social ribereña, la casi inexistencia de episodios remarcables de la guerra social, ha ido siempre acompañada del silencio de sepulcro de sus historiadores y cronistas. Indagar en las causas de tanta desgracia histórica, es definitivamente uno de los objetivos que Curro Rodríguez intenta recoger en su escrito, asumiendo que la servidumbre no es causa de nada, sino consecuencia de un devenir desdichado, rascando la superficie del oficialismo y sus trabajos, para intentar sacar a la luz ese motor tan poderoso de cambio en la historia como lo es la lucha de clases. No se apela a ninguna interpretación psicologista, ni a un supuesto miedo de la libertad colectivo, porque la materia de la que está hecho el ser del pueblo de Aranjuez, y por tanto su subetividad, es exactamente la misma que la de sus vecinos, tanto más si cabe teniendo en cuenta que la mayoría de sus pobladores son inmigrantes venidos de otras regiones, pero rápidamente absorbidos por el escenario que hemos descrito.El infortunio de Aranjuez no ha sido la búsqueda de la virtud como la Justina de Sade, sí por el contrario el no poder deshacerse de siglos de servidumbre, aun cuando en ocasiones un importante empeño se ha puesto en ello. Es por esto que en los Infortunios de la Servidumbre se ha querido añadir un peculiar anejo al texto principal. Se trata de un barrido periodístico sobre prensa de la etapa republicana, esencialmente de los años 1932 y 1934, en lo que re recogen algunos de los acontecimientos del conflicto de clase desarrollados en los límites del municipio de Aranjuez y algunas poblaciones vecinas. Huelgas, sabotajes, acciones directas contra mítines fascistas, y un más que significativo elenco de hechos muy poco analizados hasta la fecha presente.

Descubrir al pueblo de Aranjuez intentado hacerse dueño de sus vidas, poniendo en marcha el proyecto de la emancipación social y por tanto de la Historia, es un trabajo pendiente que pocos han asumido como propio. Y no porque no existan hechos históricos acreditados como tales, al párrafo anterior nos remitimos, sino porque simple y llanamente se han arrojado al vertedero infame del olvido. Esperamos contribuir con estos cuadernos a rescatar esos episodios de la historia ribereña que, conscientemente o no, han sido sepultados por el peso de la ideología dominante y sus historiadores a sueldo.

Notas:
1 “Acerca de la Historia. En esta época de guerra…”, Revista Etcétera # 40, Barcelona. Mayo, 2006.

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